Pinturas Rupestres
África
Dispersas a lo largo de las montañas del continente africano se hallan fragmentos de roca y valles recónditos en cuyas cuevas y cantos rodados existen pinturas de los hombres prehistóricos; las más antiguas tienen hasta 27,000 años de edad. Al sur de África, la mayor parte de éstas proviene de la tribu San - conocidos también como Bosquimanos- quienes son de los habitantes más antiguos del continente. Estos cazadores-recolectores han casi desaparecido a consecuencia de la persecución a manos de granjeros y pastores blancos y negros. Sólo al oeste de Botswana y al este de Namibia pueden encontrarse algunos pocos.
Los artistas San llevan consigo el secreto para obtener la pintura con la cual ejecutaban sus obras. Esas instrucciones, que sin lugar a dudas se transmitían de generación en generación, permitieron que las obras resistieran a las inclemencias del clima y al paso de muchos siglos.
Poco se sabe de su técnica y los materiales que empleaban, los primeros reportes sugieren que algunos artistas utilizaban pinceles hechos a partir de plumas. Otros, pelaje de la cola del ñu e incluso huesos huecos terminados en punta. Los ingredientes empleados para la elaboración de pintura variaron de acuerdo a su disponibilidad en cada área. Un análisis de esos pigmentos reveló que algunos de los ocres naturales fueron mezclados con materiales de origen animal: grasa, sangre y leche.
A pesar de la diferencia en los lenguajes y la separación geográfica que abarcaba cientos de millas, las pinturas de los distintos grupos demuestran un estilo y espíritu similar. Culturalmente hablando, esto fue su sello distintivo.
Existía una clara preferencia sobre ciertos objetos: seres humanos y animales. Se cree que las pinturas hacen referencia a la medicina, la gente y los chamanes. Las figuras humanas aparecen en todas las posturas: Sentadas, paradas, caminando, corriendo, cayendo, "volando" o en trance. Las figuras masculinas aparentan ser las más populares.
Los antílopes grandes son los más representados en comparación con aves, reptiles e insectos.
De todos los animales, el Eland es el más representado. Es el antílope más grande del sur de África y es apreciado por su carne y su grasa. Las creencias de los San van más allá; el Eland aparece en cuatro rituales principales: La iniciación de los niños en la cacería, el inicio de la pubertad en las niñas, el matrimonio y la danza.
Cuevas de Lascaux, Francia
Los artistas de Lascaux pertenecieron a la civilización Magdaleniense que evolucionó gradualmente hace 20,000 años durante la última fase de la glaciación Würm. El periodo Magdaleniense marcó la culminación del largo progreso del hombre prehistórico a través del Paleolítico Superior.
Durante este periodo hubo una oscilación considerable en el clima. Altibajos en la humedad y la temperatura tuvieron efecto en la flora y fauna. El paisaje cambió de estepas habitadas por mamuts a bosques y praderas donde habitaban uros y ciervos; éstos últimos eran la principal fuente de alimento de estas tribus semi-nomádicas.
El arte apareció alrededor de 35,000 años atrás producto de las preocupaciones religiosas y simbólicas del Homo sapiens fossilis. Comenzó con figuras geométricas, simbología sexual y contornos rudimentarios de animales tallados en rocas o refugios de piedra.
Con el paso del tiempo, los artistas experimentaron una creciente expresividad. Entre los 29,000 y 21,000 años aparecieron las primeras estatuillas de mujeres hechas a partir de hueso y marfil; las pinturas y los grabados sobre animales, si bien eran rígidos, aparecían mucho más naturales. Esto llevó, 18,000 años atrás, a una verdadera explosión artística al comienzo de la comienza de la civilización Magdaleniense, y el ejemplo más claro es el santuario de Lascaux.